Museo La Guayreña

fachada-la-guayrena-600Museo a la Paisana Oriental - Casa de "La Guayreña"

Dentro del rico patrimonio histórico-cultural con que cuenta la ciudad de Durazno se ha destacado siempre la sugestiva memoria y leyenda de una mujer de la Patria Vieja, conocida popularmente como "La Guayreña".


Esta Casa – Museo, ubicada donde ella vivió y fallelció, le rinde homenaje a esta antigua vecina del departamento de Durazno y en su figura a la paisana oriental, aquella habitante del campo que debió vivir en épocas muy difíciles cuando nacía el país.

A causa de las constantes guerras, los hombres poco estaban en el hogar o morían muy jóvenes, por lo que las mujeres debían hacerse cargo no sólo de la protección de sus respectivas familias sino de la dirección de los establecimientos de campo, como sucedió con La Guayreña.

El Museo fue inaugurado por primera vez en 1983, transformándose en un lugar emblemático del patrimonio de Durazno como ciudad histórica. En octubre de 2008 se procedió a una nueva apertura, luego de diversos trabajos de restauración e importantes modificaciones en su ambientación y guión museográfico.

Elementos del Museo:

Exterior:

Placa conteniendo fragmentos del romance que el poeta duraznense Pedro Montero López le dedicó a esta figura histórica.

Portón de hierro que perteneció al primitivo cementerio de Durazno - el segundo que tuvo la Villa – que quedaba a poca distancia de la casa de La Guayreña y en el cual fue inhumada.

Aljibe para suministro de agua.

Higueras que tienen más de 70 años atrás.

Interior- Primera sala:

Reproducciones de documentos sobre la vida de La Guayreña y de las condiciones de vida de la mujer de entonces.

Un mortero que era un objeto infaltable en toda casa antigua de campo.

Reproducción de la marca de ganado que se utilizaba en su estancia.

Interior- Segunda Sala:

Se exhiben diversos objetos que constituían el mobiliario de una casa de entonces.

Rueca para hilar lana.

Sillón, desde el cual podía mirar quien pasaba por el Camino Real.

Poncho y arreador

Cama con ropa femenina, bordada; con el clásico mantón negro, usado por una mujer que enviudó dos veces.

La Virgen, símbolo de la religiosidad característica de casi todas las mujeres de la época.

Elementos de cocina, muy sencillos como eran característicos de una casa de campo.

la-guairena-285c¿Quién fué La Guayreña?

Cayetana María Leguizamón (1770-1852) nació en Montevideo y se casó con Vicente Báez originario de la región del Guayrá (en Paraguay), por eso a ella se la identificó como "La Guayreña".

El matrimonio se radicó en las tierras duraznenses (zona de Tomás Cuadra) desde los últimos años del siglo XVIII y cuando estalló la Revolución, ante la "Admirable Alarma", Vicente Báez se unió a Artigas con varios vecinos de la zona. Sirvió fielmente a la causa revolucionaria y falleció en 1816.

Vicente y Cayetana recibieron del Gral. Artigas la donación de una suerte de campo en la misma zona donde vivían.

Años después contrajo matrimonio, en segundas nupcias, con el militar Hipólito Cuadra, destacado oficial del ejército de Rivera.

Durante varias décadas explotó los campos ubicados en la zona del arroyo Sarandí de Tomás Cuadra donde vivía con sus varios hijos. Sin duda era una figura destacada en ese paraje, porque varios viajeros dejaron constancia escrita de las atenciones recibidas de "La Guayreña" al pasar por su establecimiento. EN LAS CERCANÍAS DE LA VILLA DEL DURAZNO

A edad avanzada se acercó a la Villa del Durazno, obteniendo del Gral. Rivera la donación de una suerte de chacra hacia el N.W. la cual limitaba con el Camino Real que conducía al paso del Durazno en el río Yí.

Hizo levantar allí varias construcciones – un rancho para galpón, una cocina - destacándose la azotea de ladrillo que debió edificarse por el año 1840, siendo la que finalmente sobrevivió hasta el presente.

Las penurias económicas sufridas durante la Guerra Grande las sobrellevó dirigiendo un grupo de jóvenes lavanderas que realizaban su tarea en un paso del río Yí, que fue conocido desde entonces como Picada de La Guayreña.

Durante la Guerra Grande perdió a su segundo esposo, el Cnel. H. Cuadra, quién murió en la batalla de India Muerta (1845) junto con otro de sus hijos. Hasta edad muy avanzada vivió en esta azotea con algunos nietos y en ella falleció en mayo de 1852, siendo enterrada en el cementerio que estaba próximo a su casa, amortajada con el hábito de Nuestra Señora de los Dolores.

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